En 1929, cuando las grandes eléctricas daban la espalda a los pueblos pequeños y humildes de la Vega Baja, Callosa de Segura tomó una decisión valiente: crear su propia empresa eléctrica. Así nació la Cooperativa Eléctrica de Callosa de Segura, con un objetivo claro que sigue intacto casi un siglo después: ofrecer energía de calidad, justa y al precio más asequible posible para sus vecinos.
Lo que empezó como el sueño de un grupo de personas que crearon una cooperativa de consumo de electricidad es hoy una de las instituciones más representativas del municipio, solo por detrás del Ayuntamiento. Una cooperativa moderna, gestionada democráticamente por sus socios, con una red propia de kilómetros de líneas, transformadores y una firme apuesta por las energías renovables.
La Cooperativa no solo suministra electricidad: sostiene el tejido social de Callosa, apoya asociaciones, clubes deportivos y proyectos locales. Además, gracias a su extensa red de líneas, ofrece algo que muy pocos municipios pueden decir: la posibilidad real de los callosinos de elegir entre dos distribuidoras eléctricas.
Así, pueden contratar directamente con la Cooperativa o con cualquier otro comercializador utilizando su red, mientras que en las zonas abastecidas por la otra distribuidora de la localidad pueden contratar con distintos comercializadores, excepto con la propia Cooperativa.
Con inversiones propias, plantas solares en Callosa y Mazarrón, y una filosofía clara —sin margen comercial en la energía y con total transparencia—, la
Cooperativa demuestra que otro modelo energético es posible: más humano, más cercano y más justo.
Este vídeo es un homenaje a esa historia, a sus socios y a un pueblo que decidió encender su futuro con luz propia.
El vídeo forma parte de la campaña de difusión de cooperativas de consumo impulsada por HISPACOOP, cuyo objetivo es visibilizar experiencias
cooperativas que ofrecen respuestas reales a las necesidades sociales desde el consumo responsable, la gestión colectiva y la solidaridad.


